Es una pena que el INAH ponga en manos de gente tan poco capacitada el manejo de estos proyectos, además de realizar excavaciones con la premura de los tiempo electorales y cuyo fin siempre es mostrar los que se hizo (o deshizo) en cada gobierno, en nada toman en cuenta el impacto que estas obras tienen y tendrán sobre la población cercana, indígenas tzeltales que han vivido conservando sus tradiciones a pesar de los impactos culturales. Se realizan estos proyectos con el único propósito de destapar y mostrar, sin pensar en el impacto que esto tendrá para la población.