La hija mayor del presidente Barack Obama, Malia, cumplió 13 años este lunes, el día en el que también se celebra la Independencia de Estados Unidos.
Malia parece acercarse a un estilo personal. A la izquierda, en Pascua, en la Casa Blanca; bajando del avión en Santiago y en Brasil.
Al coincidir los festejos, Malia compartió la fecha con cientos de militares de todo el país invitados a la Casa Blanca con sus familias para una parrillada, un concierto en el jardín y fuegos artificiales.
El cumpleaños de Malia ha puesto nervioso a su papá, quien en una conferencia de prensa del miércoles pasado dijo dos veces que Malia tenía 13 años, pero se adelantó cinco días a la fecha.
Hablando de ella y de Sasha, su hija de 10 años, Obama dijo que las dos son amables, respetuosas y responsables. "No podría pedir que fueran mejores", afirmó. "No espero un desastre completo para los próximos cuatro o cinco años, pero entiendo que la adolescencia es complicada", agregó. "Están creciendo mucho y se están poniendo muy bonitas", consideró.
En Brasil y en Sudáfrica (al centro y a la derecha)
En visita a Nelson Mandela en Johannesburgo, el mes pasado, Malia, Sasha y Michelle usaron colores contrastantes.
Unas semanas antes, el presidente recorrió una fábrica de Chrysler en Ohio y al ver a unos trabajadores que le daban los últimos toques a un jeep Wrangler, Obama dijo que el vehículo simboliza: "libertad, aventura y salirse de la carretera sin mirar atrás. Por eso Malia y Sasha nunca se comprarán uno, quizá hasta que tengan 35 años. No quiero nada de aventuras para ellas".
Sin embargo, Obama también se acerca a su propio cumpleaños y este será importante, pues cumple 50 años el 4 de agosto, de modo que parece tratar de aceptar lo inevitable.

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