Vecinos del Fraccionamiento Yucatán en zozobra por escándalos y agresiones de jóvenes alcoholizados
Yo pensé que vine a vivir en la Ciudad de la Paz, señala una de las afectadas

Ilusionada por pasar sus últimos años de vida en su tierra natal, la Sra. Enna María Zozaya González, regresó a Yucatán a habitar, junto con su esposo, un predio en el Fraccionamiento Yucalpetén que compraron con mucho sacrificio desde hace tiempo. Jamás se imaginó que su vida se convertiría en un infierno debido a sus vecinos, unos jóvenes que alcoholizados escandalizan durante toda la noche, varios días a la semana.
Pero el ruido es el menor de los problemas, los muchachos en venganza porque han sido denunciados ante las autoridades numerosas veces, arrojan botellas y animales muertos a la casa de sus vecinos, rayan el auto de la familia, suben a los techos y amenazan verbalmente a la familia. Lo que ha hecho insostenible la situación, pues a pesar de que han acudido a las autoridades para denunciar estos hechos, los jóvenes siguen actuando con total impunidad.
En visita a Artículo 7, la Sra.Zozaya González, acompañada de su hija Perla Jazmín Rodríguez Zozaya, señaló que ni siquiera en todos los años que vivió en la Ciudad de México tuvo un problema similar, lo que la tiene sumamente deprimida y molesta.
—Vine a Mérida porque extrañaba mi tierra y porque esta era la "Ciudad de la Paz", pero lo que encontré ha sido lo contrario. Es increíble que gente pacífica como mis vecinos y yo tengamos que soportar violencia, amenazas y temor a una agresión por la impunidad con la que actúan estos sujetos.
Al respecto, Perla Rodríguez Zozaya comentó que desde tiempo atrás venían sufriendo los estragos que ocasionan las borracheras semanales de los hermanos William y Carlos Alberto Moguel Estrada. El primero se desempeña como jefe del Departamento de Atención a socios de la Cámara Nacional De Comercios, Servicios y Turismo de Mérida (CANACO-SERVITUR).
Agregó que por lo general los hermanos Moguel Estrada se reúnen con amigos del fraccionamiento para ingerir bebidas embriagantes en la puerta de su predio, lo cual sucede dos días, que pueden ser de jueves a domingo, desde la noche hasta al amanecer. Sin embargo, la gota que derramó el vaso, el 10 de septiembre pasado, fue que en afán de molestar a la familia Rodríguez Zozaya, prendieron el estéreo del auto a todo volumen junto a la ventana que da a la casa de sus padres.
Dijo que ante esta situación llamó infructuosamente a la policía para que se los llevaran, pues escandalizaban y bebían alcohol en el vía pública, pero "las fuerzas de seguridad" no llegaron. Toda la madrugada estuvo llamando al 066 obteniendo la misma respuesta:
"ya van para ahí". Pero los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) nunca llegaban. Finalmente, una de las operadoras les informó que tenían que apersonarse a esa hora —las 4:00 de la mañana— al área de Atención Ciudadana, ubicada en Periférico.
—No sólo nos atendió de mala gana sino que nos dio mal la información porque al llegar ahí vimos que estaba cerrado y que solo atendían en horas de oficina. Regresamos a la casa y de nueva cuenta llamamos a la policía y esta vez sí llegó la fuerza pública. Inmediatamente intentaron arrestarlos porque los encontraron tomando en la calle, agrediéndonos verbalmente y escandalizando, pero los sujetos se portaron sumamente agresivos. No se cansaron de insultar a los policías que sólo cumplían con su trabajo y deber.
Relató que alrededor de las 10:40 de la mañana fue a la agencia 7 del Ministerio Público para interponer la denuncia con el expediente 1298 y que de regreso a su casa se encontró con que sus vecinos habían sido liberados antes de las 72 horas que deberían haber permanecido arrestados.
Señaló que tras lo sucedido, los Moguel Estrada se asesoraron con un pariente suyo que es licenciado, quien les dijo que mientras tomaran y escandalizaran dentro de su predio, la policía no podría intervenir. Lo que han estado haciendo desde entonces.
—Lo peor de todo esto es que a raíz de la denuncia se han vuelto más violentos hacia mi familia. Nos insultan, nos tiran botellas y animales muertos. Su enojo es tal que dañaron mi vehículo, razón por la que les interpuse una nueva denuncia el 19 de septiembre pasado.
Saidén Ojeda no responde mi solicitud de información sobre el caso
Dio a conocer que viven sus padres y los vecinos de la calle 63A por 116A y 118 del Fraccionamiento Yucalpetén en un constante clima de terror porque los Moguel Estrada cuentan ya con otras denuncias en su haber, como por daños en propiedad ajena, interpuesta en 2002 y por entrar a un predio a drogarse, en 2003.
—Son unos juniors que actúan como vándalos con la anuencia de su padre el Dr. William Moguel Rodríguez, investigador del Hideyo Noguchi. Él esta al tanto de todo lo que ocurre y no sólo se los permite sino que los defiende.
Manifestó que como las agresiones continuaron, el 15 de octubre pasado solicitaron la presencia del agente ministerial Eleazar Chan, quien vino a corroborar las denuncias. Tal como lo hicieron con los policías el día de la detención, los Moguel Estrada la insultaron y amenazaron delante del funcionario público, sin que este los arrestara o los amonestará.
—Temo por la seguridad de mis padres y por la mía y por eso envié una carta al titular de la SSP Luis Felipe Saidén Ojeda, para que girara instrucciones para darme información que me permitiera ampliar mi denuncia. Entre lo que le pedía aclarar era saber por qué los habían liberado de manera inmediata, cuál fue el grado de alcoholometría que presentaron, cuál fue la penalización que se les aplicó y en qué se basó dicho castigo. También solicité el nombre de los amigos de los Moguel Estrada detenidos el 10 de septiembre. La solicitud la entregué el 15 de septiembre, pero hasta la fecha no tengo respuesta.
Entre la Espada y la pared
Al respecto, la Sra. Zozaya González comentó sentirse entre la espada y la pared porque ante la falta de seguridad y de actuar de las autoridades para protegerlos, la única opción que encuentra es vender su propiedad.
—Pero eso no es justo porque nos esforzamos mucho por comprar esta casa y mejorarla. Es el trabajo de muchos años. Es increíble que esto me este pasando en la llamada Ciudad de la Paz y en el estado más seguro del país.
—Parece ser que para tener justicia es necesario comprarla. De otra forma, no me explico como pese a todas las denuncias tengamos que seguir viviendo con el temor de ser agredidos por estos juniors.
Por su parte, Perla Rodríguez señaló que ya aprendió que, "víctima", es la que se queda callada y que ni su familia ni ella serán víctimas de la violencia ejercida por los Moguel Estrada.
—Es muy triste que las autoridades no se den cuenta de la alerta roja que hay en este fraccionamiento y que pese a todos nuestros llamados de auxilio para proteger su integridad y su patrimonio, la policía no les haya respondido. Pero no nos vamos a dejar, vamos a seguir luchando porque esta situación es una total injusticia. Espero que las autoridades recapaciten y que nos apoyen para vivir en paz y a salvo. L.I.

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