Artículo7 no pretende por motivo o circunstancia algunos erigirse en árbitro o juzgador de asuntos familiares involucrados en la custodia de menores. Habrá de quedar claro a nuestros lectores que el único afán del equipo editorial de Artículo7 es informar el simple hecho de que varios supuestos delitos del fuero común han sido cometidos y las víctimas de esos delitos consumados han sido ignoradas por el sistema de justicia del estado de Yucatán. Sin soslayar la importancia que el derecho de la custodia de la menor tiene para las partes involucradas, no es materia ni tiene relevancia para esta nota periodística. Sí tienen relevancia, en cambio, los supuestos delitos del fuero común que se señalan.Allanamiento en la impunidad
Influyentismo evita sanción de la sustracción violenta de una menor
El próximo miércoles 19 se cumplirá un mes que la pequeña Alietta AlejandraCasellas Cervera, de escasos cuatro y medio años de edad, fue sustraída de casa de sus abuelos paternos mediante una acción violenta en la que, según su papá, Lic. José Alejandro Casellas Castro, estuvieron involucradas al menos cinco personas encabezadas por la madre de la menor, Flavia Cervera G. Cantón -de quien se está divorciando. El paradero de la niña hasta hoy se desconoce.
Lic. Alejandro Casellas Castro
El mismo día de los hechos, el Lic. Casellas Castro presentó una denuncia en la Agencia Segunda del Ministerio Público por diversos delitos como allanamiento de morada, daño en propiedad ajena, asociación delictuosa, sustracción de una menor y agresiones, pero hasta ahora no hay resultados.
Declaró que ha habido dilación en el proceso, pues apenas esta semana se presentaron a declarar otros dos de los involucrados: el arquitecto Jorge Carlos Zoreda Novelo y Gabriel Zoreda Cervera, hermano y sobrino, respectivamente, del senador priísta Cleominio Zoreda Novelo. Este último -como se sabe- es una persona cercana a la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, a quien suplió en el Senado de la República y, además, se le menciona como un probable aspirante del PRI a la candidatura por la alcaldía de Mérida.
A Jorge Carlos Zoreda Novelo, quien está casado con Evangelina Cervera G. Cantón -hermana de Flavia y concuño del denunciante- se le señala como la persona que golpeó a la abuela de la menor, Teresa Castro Lizarraga de Casellas, aparentemente para evitar que continuara gritando pidiendo auxilio. Fue además el conductor del vehículo en el que se llevaron a la pequeña Allieta Alejandra.
Antecedentes de la custodia
En entrevista solicitada a A7, el Lic. Casellas Castro relató que es casado con la señora Flavia Cervera, de quien se separó en 2004 y desde entonces y durante dos años más, ella se quedó con la menor.
En noviembre de 2006, pensando que no era conveniente que su pequeña hija conviviera con su madre y una nueva pareja de ésta, decide quedarse con ella. Intentó hacerle entender a su cónyuge la conveniencia de que le dejara a él la custodia de la niña, pero aquélla no aceptó.
En enero de 2007, la Sra. Flavia Cervera entabló la demanda de divorcio y, sorprendentemente, la juez suplente que tomó el caso, dictó medidas precautorias [entregar la niña a la madre] sin haber escuchado a la otra parte en juicio. El Lic. Casellas Castro decidió ampararse para preservar la custodia de su hija. Dicha solicitud le fue admitida, obteniendo los beneficios de esa garantía constitucional, misma que invalidó temporalmente las medidas dictadas por la juez suplente.
Relato de los hechos
No obstante, el pasado 19 de octubre, poco después de las 9 de la mañana, el Lic. Casellas Castro acudió con su madre [Teresa Castro] a unas competencias deportivas organizadas por el colegio de su hija. Más tarde, al volver a la casa de sus padres, ubicada en el predio No. 54 de la calle 24 de la colonia San Antonio Cinta, su mamá notó falta de energía eléctrica.
El declarante comenta que salió a la calle a ver qué sucedía y se percató que el medidor de luz había desaparecido. Algunos vecinos le confirmaron que habían visto movimiento de algunas personas cerca de la casa. Decidió hablar a la CFE para reportar el robo del medidor.
Mientras él se encontraba hablando por teléfono, se escucharon golpes fuertes en la puerta. Su madre de 70 años fue a ver de qué se trataba. La persona en la puerta dijo "ser un vecino" -el matrimonio Casellas Castro lleva poco tiempo de vivir por el rumbo y no los conoce a todos- quien aseguró "haber anotado" las placas del vehículo "en que huyó el ladrón que se llevó el medidor".
Bajo este engaño, la Sra. Teresa Castro abrió la puerta del predio y de inmediato entraron empujando tres personas en forma abrupta. Posteriormente uno de ellos fue identificado como Karlo Sergio Erosa Monsreal. Fue quien, al entrar, sujetó a la anciana y le tapó la boca para que no gritara. En tanto, Flavia Cervera se introdujo a la casa con otro individuo, robusto, quien sorprendió por la espalda al Lic. Casellas Castro y "lo empezó a ahorcar". Flavia Cervera tomó a la pequeña que jugaba en la sala, cerca de su papá y salió corriendo.
Según Casellas, la pequeña comenzó a gritar, llorar y patalear, por lo que Flavia Cervera tuvo que sujetarla fuertemente. Al intentar huir a prisa perdió el equilibrio y cayó con la niña.
Dentro de la casa el Lic. Casellas Castro luchaba por librarse de su agresor. Desesperado veía que se llevaban a su hija mientras, al mismo tiempo, podía escuchar los gritos apagados de su madre. Ella estaba al frente de la casa -justo a la entrada- forcejeando con Carlo Erosa.
Como los atacantes se tardaban, el joven Gabriel Zoreda y Jorge Carlos -su papá- entraron también a la casa. Este último -asegura doña Teresa- "me dió un golpe en la boca para que dejara de gritar".
-Jorge Carlos Zoreda gritó: "vámonos, se hace tarde", entre otras cosas. "Me sueltan, se dan a la fuga y yo salgo corriendo tras ellos pero logro colgarme del espejo retrovisor del vehículo, que era manejado por Jorge Carlos -relata Alejandro Casellas. Gabriel Zoreda iba en el asiento del copiloto y los demás atrás, pero finalmente se dan a la fuga.
El Lic. Casellas Castro explicó que días más tarde, con ayuda de algunos testigos, dieron con el paradero del agresor de su madre, lo reportaron a las autoridades policíacas y lo detuvieron. Lo carearon con su madre, quien lo identificó plenamente. Pero lo dejaron libre con el argumento de que no procedía el arraigo. Que cuando ellos tuvieran a los testigos lo podrían volver a detener.
-Yo me pregunto por qué no han declarado los demás. Tienen que declarar las demás personas involucradas para que yo presente a mis testigos... Yo no puedo presentar a mis testigos para que después amañen su declaración con las otras declaraciones que no se han hecho -enfatizó Casellas.
Aclaró que su denuncia la presentó el 19 de octubre ppdo. y no fue sino hasta el 4 de noviembre cuando se presentó a declarar la Sra. Flavia Cervera, quien admitió haber estado en casa de sus suegros el día de los hechos, pero que lo hizo "sola" en compañía de su hermana a bordo de una camioneta BMW de color gris y que Casellas Castro "les entregó a la niña de manera voluntaria".
Empero, Zoreda Novelo y su hijo Gabriel no habían sido citados por las autoridades ministeriales y fue hasta esta semana cuando acudieron a declarar. Queda pendiente una quinta persona que fue el que agredió al Lic. Casellas Castro y al que aún no identifican.
-No sé en dónde está mi hija, no sé en qué condiciones se encuentra, no se me ha permitido verla... Nadie de esa familia se ha reportado con nosotros. Mi hija es una niña muy inteligente y se da cuenta de esta situación y para ella debe ser un trauma terrible. Hace más de dos años que convivía únicamente con nosotros, mis padres, mi hermano, conmigo, en cambio esas personas son desconocidas para ella.
También mencionó que la forma como se llevaron a la menor puso en riesgo la vida de la misma: los atacantes no sabían si él estaba armado y se iba a defender. "Pudo haber terminado en una desgracia" y a la niña la expusieron a ese riesgo.
-Tal vez daño físico no le han causado a mi hija, pero emocionalmente estoy seguro que sí [la están dañando].
¿A qué atribuye esta actitud de su esposa?
-A su desesperación para no perder a su hija, porque yo estoy probando en los juicios que la señora no es una persona equilibrada, que no está bien... Yo sólo pido la custodia, en ningún momento planteé que dejara a la niña. Ella es su madre y eso hay que asumirlo y la pequeña tiene derecho a estar con su madre.
-Ella podría visitarla todos los días y las horas que quisiera, pero siempre bajo mi supervisión, precisamente por todos los problemas que ha tenido en su vida... Ella lleva tres divorcios y todos han terminado con problemas. Por último se involucró con una persona que terminó suicidándose.
-En mayo pasado un juez familiar nos invitó a llegar a un arreglo ofreciendo una custodia compartida que ella rechazó porque asume que la niña debe estar con ella y yo debo mantenerlas.
Habla la señora Teresa Castro Lizarraga de Casellas
¿Cuál fue la agresión que usted sufrió el día de los hechos?
-A mí me sujetaron y me taparon la boca para que no gritara. En mi forcejeo lograba por momentos quitar de mi boca las manos de mi atacante y gritaba pidiendo auxilio, pero me la volvían a tapar [la boca] hasta que en una de esas mordí la muñeca izquierda de mi agresor para que me soltara, pero no lo conseguí.
Jorge Carlos Zoreda Novelo
-Cuando entró Jorge Carlos Zoreda me dió un golpe en la boca para que me callara y vi salir a Flavia con mi nieta que gritaba "papito, papito", pero no la soltaban. Cuando nos soltaron a mi hijo y a mi salimos a la calle y pude ver al Sr. Zoreda Novelo que manejaba el vehículo en que huyeron y a mi por poco me atropellan.
-Soy una mujer de 70 años de edad, hipertensa. Mi presión se me disparó a 160 y mis vecinos estaban pensando que me pudiera dar un infarto. Me llevaron adentro de la casa pero me desvanecí, por lo que me tuvieron que trasladar a una clínica.
-Fui a pedir una cita con la gobernadora para plantearle el problema y me dijeron que no me la podían dar sino hasta dentro cinco o seis meses. Entonces vemos que las personas de la tercera edad no recibimos ninguna ayuda.
Cabe mencionar que el día de los hechos, el padre del Lic. Casellas Castro, Héctor Casellas Fitzmaurice, marido de doña Teresa y también abuelo de la niña sustraída, salió temprano de su casa para asistir a la inauguración del campeonato Juan N. Cuevas. En ese evento se develó una placa que lleva su nombre en la cancha principal de la escuela Modelo, en honor a su destacada trayectoria como promotor del fútbol a nivel estatal.
El homenajeado, abuelo paterno de la pequeña Allieta Alejandra ha sido dirigente de la Afeyac, entrenador de equipos en competencias nacionales, coordinador de fútbol en la Modelo durante más de 20 años y es jubilado de la Uady -donde fue coordinador de fútbol.
-La gente que me conoce sabe que mi familia y yo somos gente de bien -concluyó.
Reporteros de este semanario han intentado infructuosamente hablar con los vecinos para obtener su testimonio de los hechos.

Agresiva extracción de menor
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