Tuve la oportunidad de asistir a la función y he de reconocer, independientemente de mis aficiones musicales, que el concierto de OV7 está muy bien hecho. Grabado en alta definición y con una edición que busca acentuar los mejores atributos de sus integrantes y de paso ocultar algunas imperfecciones coreográficas. El recital es fluido, agradable, multicolorido, moderno y tecnificado.
Su alto nivel de producción se constata por un ostentoso escenario circular, un impresionante despliegue de luces y una pantalla de leds que mide 360 grados y envuelve las paredes del estudio donde fue grabado. Además, el efecto se amplifica al ser transmitido en pantalla grande y sonido estéreo.
A diferencia de otros reencuentros que sólo vuelven para hacer el ridículo y exponerse al escarnio, los OV7 han sacado la casta y convirtieron a "Primera Fila" en un espectáculo aparatoso tanto en lo visual como en lo auditivo. Pese a no ser las grandes voces de México, los arreglos salvan el proyecto. Además las canciones ya conocidas fueron ajustadas a ritmos electrónicos y otras se encauzaron más hacia lo acústico. Un ejército de músicos profesionales, dj's y hasta mezcladores digitales acompañan a la agrupación en este proceso de actualizarse en el escenario.
Me imagino que el costo monetario de este disco fue bastante elevado para Sony Music. El resultado es un show de calidad que seguramente será un éxito en ventas. "Primera fila" es una producción tan bien lograda que hace que la ausencia de Kalimba no afecte en nada al desempeño de OV7. Los fans quedarán muy complacidos.

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