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Mérida, Yucatán, México, 28 de marzo de 2026
La Fundación Konrad Adenauer México (KAS) presentó el informe “Elecciones Judiciales 2025: Balance crítico”, un análisis independiente que alerta sobre graves riesgos para la independencia judicial en México, incluyendo una posible captura del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo, mecanismos de inducción del voto y una participación ciudadana de apenas 13%.
El documento, elaborado en colaboración con organizaciones académicas y civiles, advierte que el proceso electoral judicial de 2025 estuvo marcado por irregularidades estructurales que comprometen el Estado de derecho y la legitimidad de las instituciones.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la operación de los llamados “acordeones”, materiales que funcionaron como listas prediseñadas para orientar el voto ciudadano.
De acuerdo con el Centro de Investigación de Crímenes Atroces (CICA), estos instrumentos constituyeron “la arquitectura operativa de la captura del Poder Judicial federal”, al establecer una correspondencia directa entre números y candidatos.
El análisis, basado en más de 7 mil candidaturas y 32 acordeones distribuidos a nivel nacional, documenta que muchos de estos materiales incluían referencias a la llamada “4T”, programas sociales y organizaciones afines al oficialismo.
El informe sostiene que los resultados de la elección judicial presentaron patrones atípicos.
“El proceso fue orquestado, predecible y sesgado”, señala el documento, al destacar la alta correlación entre los acordeones, las postulaciones del Ejecutivo y los resultados finales.
En el caso de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los nueve ministros electos fueron postulados por el Ejecutivo, mientras que ningún candidato proveniente del Poder Judicial resultó ganador.
Además, el 65% de los magistrados federales electos fueron propuestos por el Ejecutivo, lo que, según el informe, evidencia una “hegemonía institucional” que debilitó la competencia democrática.
Otro de los datos clave del análisis es la baja participación electoral: solo el 13% del padrón acudió a votar, uno de los niveles más bajos en procesos recientes.
Este indicador es interpretado como una señal de desconfianza, complejidad del proceso y falta de información entre la ciudadanía.
El informe también documenta diversas deficiencias en la organización de las elecciones judiciales, entre ellas: