

398 palabras
Mérida, Yucatán, México, 03 de abril de 2026
En medio de cuestionamientos por presuntos adeudos fiscales y litigios empresariales, la empresaria Angélica Fuentes fue reconocida recientemente en la Gala Fashion Forward 2026 en Nueva York por su “impulso al cambio económico en México”, lo que ha generado críticas en distintos sectores.
De acuerdo con la columna publicada este día por Raúl Rodríguez Córtes en El Universal, el caso de Fuentes se inserta en un contexto más amplio de presuntas irregularidades y tráfico de influencias al más alto nivel, particularmente en contratos y licitaciones, lo que pone bajo la lupa la congruencia entre reconocimientos públicos y antecedentes fiscales.
Según información del Servicio de Administración Tributaria (SAT), encabezado por Antonio Martínez Dagnino, la empresaria fue incluida en listados de grandes contribuyentes con presuntos adeudos correspondientes a 2021 y 2022, que superarían los mil millones de pesos. Estas observaciones derivaron incluso en el embargo de cerca de 50 marcas vinculadas a sus empresas.

Por su parte, una publicación de Infobae retoma estos señalamientos y añade que, en el ámbito judicial, existen antecedentes relacionados con posibles actos de administración fraudulenta en el grupo Grupo Omnilife Chivas, ligado a la familia de su exesposo, Jorge Vergara.
El reconocimiento internacional también ha reavivado cuestionamientos sobre la imagen pública de Fuentes, especialmente por el uso del apellido Vergara en eventos recientes, lo que analistas interpretan como una posible estrategia legal en medio de sus controversias fiscales.
Este caso evidencia una tensión constante entre el prestigio empresarial y la rendición de cuentas, en un entorno donde los señalamientos de tráfico de influencias y adeudos fiscales continúan debilitando la confianza en figuras del sector privado que, al mismo tiempo, reciben distinciones internacionales.