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Mérida, Yucatán, México a 03 de febrero de 2026
La reciente suspensión de la vacunación contra el sarampión en centros de salud de Yucatán, derivada de la falta de biológicos, volvió a poner en evidencia las debilidades del sistema de salud estatal y la falta de acciones preventivas por parte del gobierno local.
El hecho resulta especialmente preocupante en un contexto nacional marcado por brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación y llamados reiterados de especialistas a fortalecer la cobertura.

Aunque autoridades federales, entre ellas el director general del IMSS, Zoé Robledo, han señalado que Yucatán no se encuentra actualmente en la lista de estados con mayor incidencia de sarampión, esta afirmación contrasta con la realidad que enfrentan las y los yucatecos con centros de salud sin vacunas disponibles y esquemas de vacunación interrumpidos.
Para la diputada local del PAN, Zhazil Méndez, el problema radica en una visión reactiva de la política pública en salud. “No podemos esperar a que Yucatán aparezca en una lista de focos rojos para actuar. La prevención no puede depender de estadísticas tardías, sino de planeación, abasto y coordinación permanente”, señaló.
Méndez recordó que el año pasado se advirtió sobre la necesidad de fortalecer el marco legal en materia de vacunación, ante los rezagos acumulados y las brechas de acceso que persisten en distintas regiones del estado. En ese sentido, subrayó que la falta de vacunas no es un hecho aislado, sino una señal de alerta sobre la fragilidad del sistema.

Como parte de ese diagnóstico, la legisladora y su bancada impulsaron una reforma en materia de vacunación universal, con el objetivo de armonizar la legislación estatal con la Ley General de Salud, garantizando el acceso efectivo y oportuno a los esquemas completos de vacunación para toda la población. La iniciativa busca dar certeza jurídica, fortalecer la corresponsabilidad institucional y evitar que la vacunación quede sujeta a decisiones coyunturales o a problemas recurrentes de abasto.
“Yucatán no puede estancarse ni dejar a la deriva a sus habitantes en un tema tan sensible como la salud. La vacunación debe ser una prioridad permanente, no una respuesta improvisada ante una crisis”, afirmó Méndez.
El contexto actual, marcado por brotes de sarampión a nivel nacional y por la interrupción de servicios básicos de prevención en el estado, refuerza la urgencia de pasar del discurso a la acción. Para la diputada, minimizar la situación bajo el argumento de que Yucatán “no está en la lista” implica ignorar que la salud pública se construye desde la anticipación, no desde la emergencia.