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Vida-Salud

Advierte IMSS Yucatán sobre signos que indicarían autismo

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Mérida, Yuc., México, octubre 10 de 2017

El autismo o trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez. Se le llama “trastorno de espectro” porque diferentes personas con TEA pueden tener una gran variedad de síntomas distintos, informó Julia Rosa Ribbon Conde, neuropediatra del Hospital General Regional (HGR) No.1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán.

Este padecimiento afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende.

No se ha encontrado la causa real del TEA, aunque se cree que puede haber factores genéticos y ambientales que dan origen al padecimiento. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.


El trastorno del espectro autista (TEA) se presenta con mayor frecuencia en los niños que en las niñas; y en ocasiones se acompaña de padecimientos como: epilepsia, hiperactividad, alteraciones oculares o auditivas y ansiedad, entre otros.

Es un conjunto de alteraciones neurológicas que intervienen en el cerebro de algunos niños, provocando problemas en la comunicación y la interacción social, además de conductas o intereses distintos.

Un ejemplo de comportamiento de las personas con TEA, es cuando se les habla no miran directamente a los ojos. Además, pueden tener intereses limitados y comportamientos repetitivos. Es posible que pasen mucho tiempo ordenando cosas o repitiendo una frase constantemente, señalo la doctora Ribbon Conde.

En la mayoría de los casos no se presentan alteraciones físicas, por lo que dificulta su detección en bebés muy pequeños.

Se presentan con mayor frecuencia en los niños que en las niñas; y en ocasiones se acompaña de padecimientos como: epilepsia, hiperactividad, alteraciones oculares o auditivas y ansiedad, entre otros.

Pruebas diagnósticas

La neuropediatra del HGR No.1 del IMSS especificó que para detectar TEA, los médicos principalmente observarán sus conductas, así como su manera de interactuar y comunicarse con otras personas. Los signos de desarrollo de un niño sano son: levantar la cabeza por sí mismo a las seis semanas de vida; sonreír a los dos meses (o antes); mantenerse sentado sin apoyos antes de los nueve meses.

Más allá de si se detecta algún síntoma que podría señalar algún grado de autismo, siempre es importante llevar a la o el pequeño a consulta médica desde los primeros meses de vida y seguir con el “Control del Niño Sano”, para diagnosticar a tiempo cualquier enfermedad o complicación a la salud.

Además, si es canalizado con la o el especialista es posible que se realicen algunas pruebas que ayuden a conocer las habilidades cognitivas del niño (atención, comprensión, abstracción, memoria, capacidad de aprender, comunicarse y otras)

Existen tratamientos que han demostrado de manera científica su eficacia, se recomienda solicitar asesoría con su médico familiar, quien podría canalizarlo con la o el especialista para elegir el tratamiento que cumpla mejor con las necesidades de la niña o niño.

La especialista del Seguro Social destacó que en muchas ocasiones se incluyen terapias de comportamiento y de comunicación, desarrollo de habilidades y/o medicamentos para controlar los síntomas.

Los niños con TEA tienen las mismas necesidades de apoyo y afecto por parte de su familia, aunque no pueden expresarlo de la manera en que todos estamos acostumbrados

Actualmente, no existe un tratamiento estándar para el TEA; hay muchas maneras de maximizar la capacidad del niño para crecer y aprender nuevas habilidades. Cuanto antes se comience, mayores son las probabilidades de tener más efectos positivos en los síntomas y las aptitudes.