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El diputado por Nuevo León, Felipe Enríquez Hernández, actual delegado del PRI en Yucatán, es, sin lugar a dudas, el principal operador electoral del PRI. Fue enviado por Enrique Peña Nieto como operador de la campaña de Ivonne Ortega Pacheco a la jefatura del gobierno del estado en 2007, cuando se consolidó como el principal alquimista electoral del PRI.
Durante la campaña de 2007, Enríquez Hernández fue el vehículo para transferir decenas de millones de pesos que aportaron empresarios inmobiliarios yucatecos que operaban en Quintana Roo y Yucatán.
Desde una casa en Chicxulub dirigió el reparto de recursos para la compra de credenciales de elector, para quebrar liderazgos opositores y para operar, el día de la elección, comprando votos.
No es primera vez que el PRI nacional manda a delegados a Yucatán con antecedentes delictivos en la compra y coacción del voto a favor del PRI.
Hace 20 años Yucatán padeció la embestida del profesor hidalguense, José Guadarrama Márquez, quien fue delegado del PRI en Yucatán durante la campaña electoral que llevó por primera vez a Ana Rosa Payán a la alcaldía de Mérida.
En ese entonces Guadarrama Márquez encabezaba nacionalmente las brigadas que se dedicaban a la promoción y búsqueda del voto a favor del PRI, a como diera lugar.
Según una entrevista realizada por el semanario Proceso, en su edición 1085, a quien fue gobernador del estado, Víctor Manzanilla Schaffer, con el titulo de "Lodo de la política mexicana, en las memorias del ex-gobernador de Yucatán" se destapan las maniobras de Víctor Cervera Pacheco y del PRI para tener el control político del Estado.
En la entrevista, Manzanilla Schaffer denunció que el profesor Guadarrama fue enviado por el PRI nacional para poner en práctica un "operativo" que llevase, a como diera lugar, a Herbé Rodríguez Abraham a ganar la alcaldía de Mérida. La instrucción que el delegado del PRI Guadarrama traía fue de encargarse de todo, marginando al gobierno.
Según relatos del ex gobernador de Yucatán, antes de aquella elección fue a saludar al entonces presidente del PRI, Luis Donaldo Colosio, y se quejó ante él de los problemas que priistas pertenecientes al grupo de Cervera le estaban creando. Colosió le contestó: "Usted, gobernador, gane la elección en Mérida y se acabarán los problemas".
Ana Rosa Payán ganó por 800 votos la elección y Guadarrama quiso entrar al Consejo Electoral del Estado para alterar los resultados de las casillas, suficientes para que le diera la victoria a Rodríguez Abraham, cosa que fue impedida por Manzanilla Schaffer y que posteriormente le costaría la gubernatura del Estado.
Hoy, 20 años después, nuevamente el PRI nacional envía a Yucatán a un delegado con la encomienda de ganar a como diese lugar lo perdido 20 años atrás, la alcaldía de Mérida. Nada más que el actual "Guadarrama" está corregido y aumentado.
La diferencia de hace 20 años es que hoy se utilizan millonarias cantidades de dinero sucio conseguido a través del tráfico de tierras ejidales, la intimidación y las amenazas. Son las prácticas de cada día: la violencia se apodera de las calles y su nombre es: Felipe Enríquez Hernández.
Felipe Enríquez es considerado el operador del "modelo Peña Nieto". El modelo consiste en la obtención de millonarios recursos a través de la especulación de tierras ejidales, la creación de redes y conexiones con grupos de poder —entre los que se encuentran los propietarios de medios de comunicación— y la operación el día de la elección para comprar credenciales de elector y para coaccionar el voto a favor del PRI.
El sello más claro del apoyo de Peña Nieto fue en Nuevo León, donde el priista Rodrigo Medina de la Cruz tuvo todo su apoyo y el de las televisoras Televisa y TV Azteca. Enríquez Hernández recibió dinero del Estado de México y dirigió la campaña del PRI en Nuevo León.
Compadre, socio y amigo de Peña Nieto, participó en la campaña de Félix González Canto, en Quintana Roo, y en la de Ivonne Ortega, en Yucatán. Los dos gobernadores peninsulares se han convertido en aliados de Peña Nieto.
"La gran habilidad de Felipe Enríquez para torcer la voluntad de los electores fue plenamente demostrada con su "victoria" como diputado federal por el Distrito 7 de Nuevo León", comentó una fuente cercana a él que por obvias razones quiso mantenerse en el anonimato.
Al final del día, de las elecciones a diputaciones federales, su contrincante del PAN, Yolanda Villarreal Elizondo, lo aventajaba con 207 votos. El resultado del PREP en el distrito 7 de Monterrey daba 49 mil 686 votos para Yolanda y 49 mil 479 para Felipe Enríquez.
Misteriosamente, después de que el IFE ordenara el conteo nuevamente de las casillas, Enríquez Hernández resultaría ganador por menos de 100 votos.
Si algo hay que reconocerle al alquimista electoral del PRI, Felipe Enríquez Hernández, es su gran habilidad para relacionarse con los políticos de "moda" de su partido. ¡Y vaya que lo ha logrado! Su avidez por pertenecer a las grandes ligas de su partido lo han llevado a pedir, consiguiéndolo, el compadrazgo de dos de los gobernadores más jóvenes y notorios del PRI. Primero con Enrique Peña Nieto y posteriormente con Ivonne Ortega Pacheco. Ello le valió para que lo "bautizaran" entre sus amigos como el "compadre CONAGO".
Peña Nieto y su esposa Mónica Pretellini (+) fueron padrinos de bautizo del niño Luis Felipe Enríquez. Haciendo eco de sus buenas relaciones, el encargado de impartir el sacramento fue el arzobispo Francisco Robles Ortega. Al evento social, que tuvo lugar en uno de los sitios más exclusivos de Monterrrey, la Quinta Real, acudieron el gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto y su esposa Narcedalia Martín. Enríquez, para ese entonces, no tenía ninguna relación con Ivonne Ortega.
En abril de 2009, la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco se convirtió en la comadre de Felipe Enríquez ya que llevó a bautizar a su hijo Patricio Enríquez. El evento se trató de mantener en total sigilo ya que la oficina de prensa del Gobierno del Estado siempre lo ocultó. El sacramento fue otorgado por monseñor Alfonso Cortés en la Parroquia de la Asunción, en Monterrey, Nuevo León. Como bien denunció Artículo 7 en su edición 47 del 26 de abril de 2009, la fiesta para 3000 invitados fue sufragada por Ivonne Ortega con recursos del Estado, a la cual se le transportó por carretera en autobuses fletados, a personal de conocida empresa de fiestas de Mérida.